The Ofi Press Magazine

International Poetry and Fiction from Mexico City

Featherless - Pintura de William Blake "Ghost"

By Xalli Zùñiga, Mexico (Featured in Issue 1) 

 

 And so my waking found its end
Amongst the dirtiest selves, my friend
For "elves" these selves claimed not to be
An "s" they merged with that prime "e"

Unless they were to appear in books
With names misspelled. The hideous looks!
It took last time many as much
O' scribes to mend errors and such
Hence none are still alive today
They all in words were led astray

But Ho! Returning to our tale
(As big as that of a blue whale)
"Hail to the beast!" I therefore said.
And slightly tilted LEFT my head...
Then all went still to my surprise
No sound was heard, I did realise
That REAL these eyes quite suddenly
Leapt top-to-bottom from a tree.

I ran like hell, jumping around
Quick exits weren't to be found
Until I finally came along
The thought of why this could be wrong!
Reasonable it seemed to think
That after gulping my last drink
Into the deepest sleep I fell
Only-in such dreams these things do dwell

And so we shall by now awake
To leave all madness home, at stake
(And for our true sanity's sake)

 

 

Born into creative madness, this young artist was bred in the midst of one of the most controversial yet culturally overflowing countries in the world: Mexico. Xalli has experienced life in places like Alaska, New Zealand, Japan, Thailand, and in many cities within Mexico. She is currently studying Visual Arts in the National School of Plastic Arts, at UNAM in Mexico City.

You can read more of Xalli's work on her blog at:

http://wonderlanders.blogspot.com/

 

1 Poem Published (and Translated)

 By Xalli Zùñiga, Mexico (Featured in Issue 5)

 

El hipersomnio y una oneironauta estancada

 Parte I: Adormecimiento

Y si no duermo se me sube la mitomanía,
porque aterrizo en vivo desde un sueño lúcido
y no distingo entre realidades.
Pero me siento más de la otra.

Y te escribo porque te pienso,
pero realmente no te escribo a ti
sino al fondo de pantalla,
al papel tapíz del cuarto azul con verde,
ese que nadie usa
y en el armario se esconden todos mis fantasmas
junto a un cepillo de dientes que no tiré.

Me escribo a mi misma.
Le escribo a la mancha de refresco en la madera del que vivió aquí antes,
quizá tirando suspiro como yo ante el negro de las cortinas.
Y hace 10 años que no te escribía,
13 exactos
pero 10 suena más a que está escrito por alguien que sabe.
Años que son como moneditas de 10 centavos
y me van llenando los agujeros de los pantalones
hasta que me traga la soberbia del haber leído a Cortázar boca arriba
y casi sin emitir respiro alguno.

Parte II: Sueño Ligero


Es entonces cuando me acuerdo de todo y no me acuerdo de nada.
No sé si se me decompuso el termostato de la cabeza
o se nos pasó la fecha de caducidad,
Pero sé que soy como una caserola mal lavada,
un taco de cochinada que se le cayó a alguien porque no cabía en el plato

Y me levanto y me sacudo
pero quedan restos de tí por todos lados.
Un té de manzana con canela
y el departamento de tu abuela,
lleno de mundo y olía a mundo
y a polvo de conocimiento.

Y me quedan cachitos de ti hasta por debajo de las uñas,
como migajas de tinta indeleble que me como
para no perderme de todas ellas quienes he sido.

Parte III: Transición hacia el sueño profundo

También te escribo y te confieso que me lavo la codicia con lijas del 650
para arrancarme la sensación de que me estás viendo,
desde el otro lado del taller,
desde el otro lado del continente.
Abro la boca pero mis palabras se ahorcan las unas a las otras,
como taxistas enfurecidos por el tráfico.
Pienso en coches
y pienso en aquel vocho blanco,
ese que tenías lleno de estampitas de luchadores.
Ese vocho y que lloro porque se lo lleva mi tío
y me voy a vivir al norte donde la tierra es blanca en invierno
y donde no está mi abuela para decirme
que jugar al fútbol es para niños.

Pero de pronto me interrumpe el irrefutable hecho:
de que si no duermo me desquicio
porque las ideas se me quedan como globitos de helio,
amarrados a las orejas.

 

Me tengo envidia a mí misma porque soy la que ya no fui mañana
y me veo en fotos de hace año
Y les arranco mi nombre porque me da vergüenza
y me arranco la vergüenza
y le pego encima la orilla de ese maldito septiembre
y la banca frente a la iglesia y el barro de Zacatecas.
Y el parquecito de la esquina
cuando decidimos que ya no éramos los unos de los otros
y "se vende" y "vendido"
y el helado de Amaretto que a nadie le gusta más que a mí.
Y el frío de mi cama.

Parte IV: Sueño Delta

Es entonces cuando te pienso y te escribo.
Y por más que le grito al estilógrafo no me responde ni con su silencio,
las pelusas y los azulejos se me quedan viendo
y me dicen que en verdad soy una bruta
Y le grito a la estufa
y le grito a mis agujetas
y le grito al señor de la basura
y al de los tamales oaxaqueños.
Y me río, entubado porque soy dictadura del PRI.

También soy la planta seca de tu ventana
Soy mi cama en el piso y un viaje en pesero a CU mientras llueve y se me olvidaron mis llaves
Soy la pendeja que te quiere
Soy la desnudez de la mañana y un par de pájaros moribundos
Soy una playa desolada llena de basura
un barquito de papel que se estrella contra un pañal flotante.
una orden de hotcakes de figuritas y un viaje a Jalapa.
Soy tú cuando no te conocía y creía que la barba te hacía ver mayor.
Soy tú cuando me dijiste que mis besos te eran ajenos,
pero yo sólo me acordaba de leer a Sócrates y de aprender a quererte a poquitos.
Tan Olímpica esa Villa en su explanada y los perros que la recorren.
Soy las cosas que se te aparecen y nadie más ve,
porque tienes ojos de caleidoscopio roto.

Parte V: REM

Y la ingenua soy yo,
La que creyó que al aventarte por la azotea regresarías
estampado en un papalote.
Creo en mis cuentos para niños,
Porque el sol de tu cabeza me persigue a todos lados.

Soy la cuarta oportunidad, la tercera y la segunda.
Te me escurres por los dedos como arena errante,
yo soy tu arena errante.
Soy la que dice "..." nada, porque se lo llevó el viento.
Y también soy la que dice:
"Esta es la historia que nadie contó porque nunca pasó",
la que escribo porque me sale por los poros de los pies,
y la recojo y la enrrollo con mis intestinos,
como cuadritos de un papel baño que se deshizo por accidente.

Sólo si me escribo así, es como concilio el sueño.

  English translation by Jack Little


 

Hypersomnia and a stagnant oneironauta

Part I: Numbness

And if I do not sleep up mythomania,
it landed en vivo from a lucid dream
and does not distinguish between realities.
But I feel most of the other.

And I write because I think,
but do not really write to you
but the wallpaper,
the blue room wallpaper with green,
that nobody uses
and hide in the closet all of my ghosts
along with a toothbrush I did not shoot.

I write myself.
I am writing a soda stain on the wood of who lived here before
perhaps sigh as I pull to the black curtains.
And 10 years ago that I wrote,
13 exactly
but 10 sounds more like it is written by someone who knows.
Years that are like 10-cent coins
and I will fill the holes in the pants
until I swallow the pride of having read Cortázar back to front and almost without making any respite.

Part II: Dream Light

That's when I remember everything and I do not remember anything.
I do not know if I lost my cool
or we passed the expiration date
But I know I'm like a bad casserole washed
a wad of filth that someone dropped it because it fit in the dish

And I get up and shake
but remains of you are everywhere.
An apple cinnamon tea
and the apartment of your grandmother,
world filled world smelled
of dust of knowledge.

And bits of me are you up under the fingernails,
crumbs of indelible ink as I like
to keep track of all those who have been.

Part III: Transition to sleep

We also write and I confess that I wash my greed with the 650 sandpaper
to tear out the feeling that you see me,
from the other side of the workshop,
from across the continent.
I open my mouth but my words hang off each other,
as taxi drivers angered by traffic.
I think of cars
and I think of that white Beetle,
that you were full of little pictures of fighters.
That Beetle and I cry because my uncle takes him
and I move to the north where the land is white in winter
and where my grandmother won't tell me
that playing football is just for children.

But suddenly interrupted by the irrefutable fact:
that if I do not sleep I shall be insane
because my ideas are like helium balloons,
tied to the ears.

 

I have envied me because I am myself that I am no longer
and I look at photos of the past year
And I ripped up my name because I'm embarrassed
I pluck and shame
and hit him over the edge of that bloody September
and bench in front of the church and the mud of Zacatecas.
And the park on the corner
when we decided we were no longer one of the other
and "sold" and "sold"
Amaretto and ice cream that nobody likes but me.
And the cold of my bed.

Part IV: Delta Sleep

This is when you think and you write.
And as much as I yell at me not to respond or stylus with their silence,
lint and the tiles are watching me
and they say I'm really gross
And yell at the stove
and shouted to my shoelaces
and shouted the master of the junk
and the Oaxacan tamales.
And I laugh because I'm casing the PRI dictatorship.

I am also the dried plant in your window
I am my bed on the floor and a trip to CU by pesero in the rain and I forgot my keys
I'm the asshole who loves you
I am nudity and a couple of birds dying
I am a desolate beach filled with garbage
a paper boat that crashed into a floating diaper.
an order of pancakes figurines and a trip to Jalapa.
I'm you when you do not know and thought the beard made you look older.
I'm you when you said you were outside my kisses,
but I just remembered I read Socrates and learn to love inches.
As the Olympic Village in its esplanade and dogs that run through it.
I'm the that appear to you and no one else sees,
because you have broken kaleidoscope eyes.

Part V: REM

And I'm naive,
The one who believed that the roof would come back blown away
stamped on a kite.
I believe in my stories for children
Because the sun in your head follows me everywhere.

I'm the fourth time, the third and second.
I will drain through your fingers like sand wandering
I am your roving sand.
I'm the one that says "..." anything because it was the wind.
And I'm also the one that says:
"This is the story told anyone because it never happened,"
I write because I get into the pores of the feet
and the pickup and rolled up with my intestines,
as squares of toilet paper that was broken by accident.

Only if you write well, is how to fall asleep.